viernes, 18 de septiembre de 2009








"Laberinto de valles, cañones cortados a pico de lluvia y tiempo, encajes de roca. Montañas desnudas, frías, bellísimas, que acunan las aguas del Orange. País de vientos y pastores, país de soledades"

Ya he salido del aislamiento montañés. En Lesotho asfaltan una pared y lo llaman carretera, pues así todo el tiempo, o subes o bajas, me he quedado sin piernas y sin frenos. Los puertos no tienen curvas son rectos como cortafuegos. A las ruedas se las ve el aire, las voy cambiando pero no se si llegarán.
Estoy en Matatiele (Sudafrica) llevo 2.500 Kms y enfilo para Swazilandia y Maputo, espero ir un poco más rápido ahora (con el permiso del viento)

Fotos: Niña, valles, pastores (guitarra hecha con un bidón de plástico) río Orange, casas, "estoy muerto"

lunes, 14 de septiembre de 2009

A primeras horas de la mañana he llegado a Maseru (Lesotho) Todavía no se que ruta coger, porque ayer me encontré a un grupo de ciclistas de Ladybrand y me dijeron que la ruta que tenia planeada era inviable, ellos me propusieron otra, pero son 350 Kms llenos de puertos de montaña (hay montañas de 3.400 m) osea que me toca sufrir.
Esta conexion es muy mala y lenta, voy a ver si encuentro algo mejor.

sábado, 12 de septiembre de 2009


"Habéis cabalgado alguna vez en el viento?
A media noche del jueves comienza el ulular, por la mañana el vendaval es de proporciones bíblicas. Mientras preparo todo para salir, se me acerca uno y me dice, con una sonrisilla maliciosa "mal día para la bici" O perfecto, contesto, depende de por donde te venga el viento.
A veces tengo suerte, llevar un huracán en la espalda durante 140 Kms es agradable, a veces tengo mucha suerte"


Pero no siempre es así, o cambia el viento de dirección o lo haces tu. Estoy en Senekal (con K) Sudafrica y a dos días de Lesotho, las temperaturas están bajando según más al sur. Esta mañana ha amanecido con una niebla fría de pantano y apenas hemos llegado a los 20 grados a mediodía. El atravesar Sudafrica es como hacerlo por Castilla o La Toscana, es puro Mediterraneo en el hemisferio sur. Siempre voy por carreteras secundarias pero aun así, aveces, el trafico es peligroso.
Ayer, según salia de Kroonstad, vi, en una tienda de compra-venta de coches, un Volkswagen escarabajo de los antiguos, amarillo, precioso, con ojos (faros) tristes, por 6000 Rand (algo más de 500 euros) y a nada estuve de terminar el viaje petardeando hasta Maputo con el beetle.
Pero aguanto y sigo a pedales.

martes, 8 de septiembre de 2009





"Luna de crema en la acacia, debajo, una hoguera que quita el frío y el cansancio. En el transistor suena música africana con interferencias, es de Sanyak, peón caminero, ahora es el guarda del antiguo campamento de los que hicieron la carretera, es lo único que hay en 200 Kms a la redonda. Me ofrece un té, no habla casi ingles pero se ríe cuando le digo que voy a Mozambique en la bici. Duermo en una caseta de chapa, a lo lejos rugen los camiones, luego el silencio. Una luna de vainilla se filtra por las rendijas"


Estoy en Zeerust (Sudafrica) tras 8 días de viaje y 1200 Kms desde Windhoek.

El Kalahari es un desierto aparentemente amable con matorrales y arbustos, parecido al de Arizona, plano como un mar de nada pero con un sol implacable, noches heladoras y un viento enloquecedor.

He tardado 6 días 6 en cruzarlo, 6 días de sed, hambre y sufrimiento que se me han hecho eternos. Y sin embargo no es peligroso, pasa gente con frecuencia y se paran si se lo pides. Muchos paraban solo por curiosidad, para preguntarte por lo que haces, de donde eres? a donde vas? Se echan las manos a la cabeza cuando les cuentas, no se creen lo que ven. Oh my God!!! repiten una y otra vez, te dan Coca-colas heladas, de la nevera de sus todoterreno, que saben a la felicidad absoluta.
Casi siempre salia con 5 litros de agua pero no duraban mucho, no hay nada de nada en tramos de más de dos días. He tenido que cambiar la cubierta de atrás por que pinchaba mucho, pero lo peor es el culo que ya no se como sentarme.
Ahora comienzo camino a Bloemfontein para entrar en la montañosa Lesotho.

martes, 1 de septiembre de 2009







Llegué a Swakopmond para tocar el Atlántico y ver el comienzo del desierto de Namibia (el mas antiguo de la Tierra) con sus gigantescas dunas rojas. Hacia frió en la costa con lo que el mismo domingo decido empezar el viaje en bici.

"Me aparto 3oo m de la carretera, tres manzanas, unas galletas y un trago de agua. A pesar de la lechosa luz de la luna creciente puedo ver en el zenit la interrogante de Escorpio con la roja Antares latiendo en su centro. Más abajo Centauro rodeando a la Cruz del Sur.
La noche es cálida pero de 3h a 5h de la madrugada un viento helado se cuela por las cremalleras del saco. A las 6h sale el sol y me quedo dormido, me despiertan los camiones.
Estrenamos un nuevo día, la carretera espera"

Un terrible error de logística hace que lleve desde ayer sin agua ni comida, no hay nada de nada en 150 kms, me pongo en camino. Calor, viento en contra y una sed galopante. A la 1h de la tarde, a tan solo 30 kms de un pueblo, me da una pájara paralizante, no puedo dar una pedalada, hago señas, me para un autobús escolar relleno de niños que vuelven de vacaciones. La profesora, una rubita muy guapa, me ofrece una botella de Isostar y las dos me devuelven la vida, hablamos, me pregunta ¿de que Iglesia eres?..... ¿o no crees? Le digo que más bien lo segundo, y entonces, toda seria,  dice.
-Pero tu, cuando ves el campo con los árboles, las montañas....   no piensas en Dios?
-Mira, cuando voy en bici y veo un montaña, en lo único que pienso es: que por favor la carretera la rodee!
Y va ella y se parte de risa.
Al final no me enteré si lo que quería era hablar de Teología o de Geología porque llegamos a la gasolinera y nos bajamos todos. Traté de conseguir agua entre 80 niños comprando refrescos... y luego se marcharon.
Estoy de nuevo en Windhoek, he comprado una bomba nueva para la bici y he cambiado dinero. Salgo para Botswana en dos horas. Supongo que estaré sin Internet 10 días, hasta Sudafrica.
Fotos: La bici y yo en el Atlántico, soles del desierto con locomotoras, primeras dunas del desierto de Namibia, Salida de Windhoek.

sábado, 29 de agosto de 2009



Muerto de sueño, después de todo un día de viaje (16h de vuelos y el resto de escalas entre Duty Free y escaleras mecánicas) llego a Windhoek, a un albergue perfecto, piscina, jardín y lleno de gente interesante y todo por menos de 6 euros.
La bici se a llevado varios golpes en el viaje y hay que ajustarle algunas cosas y además se me a roto la bomba y tendré que buscar otra por algún sitio. Por el día llegamos a 27 grados y baja a 11 por la noche. La ciudad está super tranquila, además de por ser fin de semana son fiestas hasta el martes.
Mañana salgo para Swakopmund, en la costa, para empezar a dar pedales hacia Mozambique.
A las alas del avión de Air Namibia le faltaban un montón de remaches, con menos peso se va mucho mejor.

lunes, 24 de agosto de 2009


Pigmeos (Camerún 1990)

A tan solo cuatro días de salir para Namibia, me pongo a remendar las alforjas de la bici, parche sobre parche, coser lo cosido, curar rozaduras con cinta americana, me recreo en esta labor.
Pongo música africana, una cerveza y que fácil es llegar allí.

Llegar.
Como el agónico replicante de Blade Runner.
Like a rolling stone, de Dylan.
Como el monstruo de Mary Shelley.
Como el Flaying Dutchman.
Como los tiburones condenados al movimiento.
Como Sísifo.
África una vez más.

"Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias...."
K. Kavafis (Ítaca)

Pues eso...... partir por partir.